Robó, huyó, lo apresaron pese a que sus familiares interceptaron a bordo de una moto a los policías que se lo llevaban, volvió a robar y lo volvieron a pescar.

Según fuentes policiales, un joven de 20 años que había sido aprehendido el viernes por hurto y liberado a las pocas horas fue detenido ayer nuevamente por la Policía, luego de que se descubrieran en su poder tres tarjetas de crédito que no le pertenecían.

Según las mismas fuentes, el hombre habría robado dos cinturones de un local comercial de avenida Juan B. Justo al 1.200; una vez capturado, lo habían trasladado hasta la base del Comando Radioeléctrico. Sin embargo, en el camino, los policías fueron interceptados por una moto en la que viajaban la madre y un primo del joven apresado. Según el relato policial, el motociclista se abalanzó sobre uno de los efectivos y mordió en el brazo al agente Iván Acosta. Después de unos minutos, los policías pudieron controlar la situación y trasladaron a los dos jóvenes, quienes quedaron aprehendidos.

Finalmente, pasada la medianoche de ayer, la Justicia determinó que el ladrón debía quedar en libertad. Pero la libertad no duró mucho. A las 5.30, mientras recorrían la avenida Martín Berho, policías de la Patrulla Urbana que circulaban por la zona lo detectaron y lo interceptaron. El joven comenzó a correr, pero finalmente fue atrapado, y comprobaron que tenía en su poder tres tarjetas de crédito que no eran suyas. Al identificarlo, comprobaron que se trataba de la misma persona que había sido liberada pocas horas antes.

Según la Policía, el dueño de las tarjetas de crédito declaró que mientras dormía en su casa de calle Nicaragua, una persona metió la mano por la ventana que da a la calle y le robo un pantalón en el que tenía la billetera. El joven quedó nuevamente en manos de la Justicia.